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Retoños titiriteros en Santa Clara
Rubén Darío Salazar • Matanzas

Uno de los seis primeros teatros de títeres profesionales de nuestro país, se ubica en la populosa ciudad de Santa Clara. Fundados los llamados guiñoles provinciales, a partir de 1961, tras el triunfo revolucionario, por los impetuosos titiriteros Pepe y Carucha Camejo, y Pepe Carril,  casi todos permanecen todavía ofreciendo su arte. El edificio del grupo titiritero insignia de la provincia villareña, es uno de los más bellos de la Isla. Valdría la pena recuperar, a más de 20 años de su construcción, los hermosos murales de cerámica que lo adornan, reparar las tuberías de agua, el aire acondicionado; y sobre todo volver a aplaudir a uno de los conjuntos de teatro de muñecos de Cuba que se destaca por sus afanes en lo que a animación de títeres, mecanismos, trucos y magia escénica se refiere.

La energía creadora de sus tres fundadores: Olga, Iván y Allán se ha repartido hacia diversos artistas de la región, sin importar diferencia de edad o tendencias de las agrupaciones. La Compañía Teatral El Mejunje acoge a dos amantes del teatro de figuras que ya han producido espectáculos dignos de tener en cuenta. Idania García es la actriz del simpático unipersonal Eureka en apuros, y Raudel Morales (junto con Maya Fernández) el autor de Relato de un pueblo roto, ambas puestas ganadoras del Premio Villanueva de la crítica teatral a los mejores espectáculos del año.


Exposición de Teatro de Las Estaciones en la galería El Mejunje

El grupo Alánimo, de Carmen Margolles, también se inspira en los personajes de papel y cartón para levantar sus montajes. Por su parte, Dripy, fundado por la veterana Margot González y liderado ahora por su hijo Wilfredo Rodríguez, da seguros pasos de avance con producciones donde el títere reina y brilla.

Grupo especial es el Guiñol Rabindranath Tagore, de Remedios.  Poseen hace años una estética propia, que se distingue por el trabajo musical unido a las figuras, más la dramaturgia firmada por el maestro Fidel Galbán, autor de la popular pieza dramática El gato simple.


El sueño de la oruga, Teatro Escambray

El efluvio de Monsieur Guignol, Mister Punch, Pulcinella y Pelusín del Monte se expande hasta el macizo montañoso central del mapa cubano. El grupo que allí radica, Teatro Escambray, ha recuperado los oros que años atrás iluminaran las caras de los infantes con las funciones de su Frente Infantil. Maikel Valdés y Teresa Denisse entusiasman con su versión criolla del cuento “El ruiseñor y la rosa”, de Oscar Wilde, ahora nombrado teatralmente El sinsonte y el rosal. Y por si fuera poco, estos mismos jóvenes han enamorado con su delirio titiritero a otros actores del colectivo, que bajo la dirección de Saúl Bernal, han estrenado recientemente El sueño de la oruga.

Teatro de Las Estaciones, de Matanzas, fue testigo de la apoteosis de la manifestación en Santa Clara. Con Pinocho/corazón madera se presentó en el majestuoso Teatro La Caridad, durante dos días, a teatro lleno. Luego inauguró la exposición Fotos, bocetos y muñecos en el recuerdo, en la Galería Mejunje, espacio muy particular para las artes plásticas, que bajo la dirección de Roberto Ávalos, forma parte del Centro Cultural El Mejunje, que guía el actor, director teatral y promotor cultural Ramón Silverio. Allí representó Una niña con alas, paseo escénico por la poesía para niños, de Dora Alonso. Luego se trasladó hasta los nuevos salones del Teatro Escambray, para después ofrecer la ¿última función? en el Guiñol de Santa Clara, casa matriz del género en la provincia. Casa que no debería morir, mucho menos desaparecer. Es una tarea que en esa zona cobra matices especiales por lo realizado por ellos históricamente


Una niña con alas, Teatro Escambray

Los títeres han de ser siempre esa continuidad que viaja del corazón de los pequeños espectadores a los ojos inquietos de los creadores, aquellos que trabajan y sueñan para los niños y para sí mismos, armados con las herramientas del juego y la ilusión. Títeres y titiriteros que viajan desde la ciudad de Martha Abreu hasta las lomas más recónditas, para dejar por doquier retoños titeriles, caminos claros, senderos santos, amuletos de papier maché y tela para la vida eterna.

 
 
 
 
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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2011.