|
Para presentarla, podría
caer con mucha facilidad
en un lugar común y
hablar de “la bella
colega”, pero no voy a
hacerlo. Eso, todo el
que la ha visto, lo
sabe. Prefiero contar
que esa tarde, cuando
llegué al Canal Habana,
la encontré encerrada en
un cubículo de edición,
preparando los trabajos
que saldrían el domingo
siguiente, entre los
innings de un juego
de Industriales.
En efecto, Glenda Torres
estaba trabajando. Pero
no en un tema
cualquiera, sino en uno
que amaba incluso antes
de hacerse periodista:
el deporte. Aquellos que
lo seguimos, nos hemos
acostumbrado a verla,
micrófono en mano, ya
sea en las gradas del
Latino o rodeada de
hinchas de fútbol
gritones, que, dicho sea
de paso, solo siguen a
dos equipos.
Sin embargo, hace unos
años, esta no era una
imagen habitual. Solían
escasear las mujeres
especializadas en el
periodismo deportivo.
Algo que, todo el que
tenga televisor puede
constatarlo, ha ido
cambiando. A pesar del
escaso tiempo —pues,
para los que no lo
sepan, la Serie Nacional
ya comenzó—, Glenda
Torres accedió a
colocarse, por una vez,
del otro lado del
cuestionario y contar
sus experiencias dentro
de ese mundo en el que
muy pocas periodistas se
atreven a aventurarse.
¿Por qué escogiste el
periodismo deportivo?
Siempre me gustó el
deporte, aunque no practiqué
ninguno de forma
oficial, sí lo hacía por
diversión, también
influyeron mis padres,
fieles a las
transmisiones de los
distintos eventos
deportivos, y otros
detalles que
incrementaron mi interés
por el apasionante mundo
del deporte.
¿Fue en esa rama en la
que siempre quisiste
especializarte?
Sí, desde que me inicié
en el Canal Habana mi
intención era
incursionar
en esta rama. Aunque en
mis comienzos trabajé
en distintas áreas, ya
en el segundo año hablé
con Caridad Bermúdez,
directora de Habana
Noticiario (informativo
de Canal Habana) y le
comenté mi interés por
realizar trabajos de
temas deportivos y ella
aceptó, ahí comencé.
Luego, Héctor Villar
(director y guionista de
programas deportivos del
canal) me brindó la
posibilidad de trabajar
en los otros espacios
deportivos.
¿Qué referentes te
inspiraron para seguir
este camino?
Antes de iniciarme en el
canal sentía atracción
por el periodismo
deportivo y localicé a
la periodista Julita
Osendi quien me apoyó
desde mis inicios,
gracias a ella visité
por vez primera el ICRT
y el
estadio Latinoamericano,
presencié entrevistas
que ella realizó en los
partidos de béisbol.
También está Sigfredo
Barros, del periódico
Granma, que en la
actualidad me aconseja y
apoya siempre que lo
necesito, entre otros.
Al inicio, ¿qué
obstáculos tuviste que
enfrentar para
insertarte en un espacio
donde la mayoría son
hombres?
No tuve que enfrentar
obstáculos, desde mis
inicios en
esta rama he contado con
el apoyo de todos los
que me rodean, aunque al
principio algunos
compañeros comentaban
que por mi forma de ser
daba más para la
cultura. Contradicciones
de la vida ¿verdad? Pero
me apasiona el deporte.
¿Alguna vez te han
subestimado por ser
mujer?
Tal vez sucede, pero no
lo he percibido, en los
colectivos expreso mis
opiniones y participo en
conversaciones puramente
de temas deportivos y
soy escuchada. De igual
forma sucede con los
televidentes, percibo
que respetan y reconocen
mis trabajos.
¿Cómo reaccionan los
deportistas y los
aficionados cuando te
les acercas con una
cámara y un micrófono?
Ya lo asimilan de forma
natural, por suerte
Julita Osendi rompió el
tabú que existía, tengo
la dicha de que los
deportistas y
aficionados colaboren y
resulten amables a la
hora de entrevistarlos.
¿Cómo es la relación
entre las periodistas
que se dedican al
deporte? ¿Existe una
camaradería especial o
es igual que con los
colegas hombres?
La relación es igual,
aunque a veces pueda que
exista un poco más de
confianza entre
nosotras, pero cuando
nos reunimos con hombres
el trato es similar y
sin discriminación, es
mi experiencia. En
ocasiones, he viajado
con periodistas y
fotógrafos (hombres) de
medios nacionales y soy
bien aceptada.
A pesar de que todavía
son minoría, ahora vemos
más mujeres
trabajando en este tipo
de periodismo. ¿Crees
que la mentalidad
machista en el deporte
esté cambiando? ¿Qué se
necesitaría para
potenciar aún más la
presencia femenina en
los espacios deportivos?
Sí, Cuba cuenta con
varias mujeres dedicadas
a los temas del deporte,
podría mencionarte a
Yisel Filiú, del
telecentro de Santiago
de Cuba; Darilys Reyes,
del semanario 5 de
Septiembre; Daily
Sánchez, del Sistema
Informativo de la
Televisión Cubana; Elsa
Ramos, del periódico
Escambray; Luisa
Fernández, de Televisión
Camagüey y la profesora
Julita Osendi, del
Sistema Informativo de
la Televisión Cubana. Ya
no piensan igual, los
hombres nos apoyan y
siempre están dispuestos
para dar algún consejo.
Tal vez un poquito más
de confianza y
oportunidad, aunque no
es tema que me preocupe
en lo personal, pues
agradezco a todos los
que confían en mí y me
brindan la posibilidad
de continuar en este
tema.
Ser una mujer periodista
también debe tener sus
ventajas, ¿podrías
comentarme algunas?
Claro que tiene sus
ventajas, las mujeres
nos caracterizamos por
ser
más delicadas que los
hombres, en ocasiones he
querido entrevistar a
algún deportista y no
tienen deseos, pero con
una sonrisa o alguna
frase la consigo.
Aunque en el deporte se
trabaja con estadísticas
puramente objetivas,
¿crees que los análisis
hechos por una mujer
puedan notar aristas
diferentes? ¿Podría
hablarse de una mirada
femenina?
Las reglas de los
deportes están
establecidas, no podemos
cambiarlas, aunque sí
creo que las féminas les
damos una pincelada
diferente a los
distintos trabajos que
efectuamos. Aunque
aportemos nuestra
percepción, no creo que
deba cambiar lo que
está instituido por
años, pero sí opino que
debe resaltar el toque
femenino.
¿Te ha interesado llegar
a la narración? ¿Crees
que exista la
posibilidad de que una
mujer pueda narrar un
juego?
Todavía no es mi
intención, aunque estoy
en un curso de
comentarista y narrador
deportivo, pues lo
considero imprescindible
para desempeñarnos en el
tema del deporte, ¿quién
sabe y en el futuro
incursione en este
género? Pues claro, solo
debe proponérselo la que
esté interesada y tener
la aprobación y el apoyo
de los máximos
exponentes de la
materia. |