La Habana. Año X.
17 al 23 de DICIEMBRE

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Días de Tesis (II)

Omar Valiño • La Habana

A los Trabajos de Diploma del Instituto Superior de Arte que analicé en la entrega anterior, se sumaron otros tres, todos discutidos en la Facultad de Arte Teatral a fines de este noviembre.

El impetuoso y apasionado actor que es Maykel Chávez, también autor de numerosas piezas destinadas a niños y jóvenes, se concentró en la experiencia rendida por Pálpito, el grupo donde se ha formado como creador. Desde adentro, Chávez busca líneas de continuidad en la trayectoria del destacado colectivo dirigido por Ariel Bouza, deteniéndose en su proceder dramatúrgico y el papel del actor como claves de su estética. Tendrá importancia integrar esa mirada a la del resto de la agrupación con el ánimo de hacerla más profunda en la medida que se hace colectiva. Servir de estímulo, pero a su vez de reflexión, a la labor de Pálpito puede ser el más duradero de sus aportes. 

Mientras, Lázaro del Risco se vuelca sobre su propio territorio en “Los procesos creativos de los colectivos dramáticos de Las Tunas en el período 1990-1999”. El joven director, en formación, sistematiza un primer acercamiento a una historia nunca antes contada de esta manera, a pesar de los esfuerzos en esa misma dirección del especialista Alberto Estrada, quien ha formalizado un valioso material sobre el curso del teatro tunero. Sin embargo, a Del Risco le interesa más una perspectiva sobre el pasado inmediato que todavía gravita en torno al quehacer actual del arte teatral en Las Tunas. Y si bien este pedazo de tierra oriental nunca ha sobresalido en el universo de las artes escénicas, es significativo atesorar antecedentes, bríos y resultados ocurridos allí. También aprender de errores y limitaciones, mejor hoy cuando el panorama tunero, aun con muchos corolarios que entregar, dista bastante del período estudiado por Lázaro. Y, sobre todo, por el arraigo y la hondura de conocimiento histórico, teórico y práctico que este diploma le rinde a su autor en torno al quehacer propio.

Por último, Carlos Sarmiento con “El largo viaje hacia la verdad” busca ahondar en la comprensión sobre el arte del actor. Es un viaje para sí, en su condición de actor y director en ciernes, pero que salta al pasado para aprehender.

Sarmiento realizó una acuciosa investigación, certeramente guiada por Esther Suárez Durán, sobre la introducción del sistema de Stanislavski en nuestro país que derivó en un detallado análisis de la evolución del proceso pedagógico a lo largo de los 40 y los 50. Donde muchos críticos y especialistas hemos resuelto con unos párrafos, el diplomante se detiene en las caracterizaciones de cada jalón pedagógico con detallados análisis de las estructuras externas de las escuelas y los sistemas seguidos por sus principales profesores. Francisco Morín y su paradójica relación con Stanislavski, Andrés Castro, Adela Escartín, Irma de la Vega, Adolfo de Luis, entre otros, desfilan ante nosotros con sus concepciones e interpretaciones del método o sistema, que el diplomante logra relacionar con los precedentes de sus respectivos aprendizajes, sea en EE.UU. o con Seki Sano, en México. En este sentido, Carlos aporta una suerte de árbol genealógico que no creo estuviera establecido en esa magnitud, en la teatrología cubana. Así llega hasta Vicente Revuelta, a quien toma como una figura capaz de beber de esa incipiente, pero importante tradición en la que se formó e introducir en ella los cambios que permitieron que saltara a la contemporaneidad, término que prefiero al de modernidad, usado por Carlos, porque la modernidad había sido perseguida y hasta encontrada, justamente, en el período precedente. Sarmiento dirige todo sus afanes investigativos a demostrar cómo el montaje por Revuelta, en 1958, de Largo viaje de un día hacia la noche, de Eugene O’Neill, y el proceso de estudio que lo antecedió, constituyen, también en el sentido de la apropiación cubana de los cenitales aportes a la técnica y la ética del actor por parte del gran maestro ruso, un hecho esencial.

Ahora resta que, por distintas vías, este aviso que formulo por mis “Intersecciones”, encuentre vías de divulgación a través de revistas y libros en papel y virtuales. Valdrá la pena conocer los hallazgos de nuestros más recientes teatrólogos.

 
 
 
 
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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2011.