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La Agencia Literaria
Latinoamericana, en
calidad de institución
representante de los
derechos del escritor
cubano
Julio Travieso
Serrano, ha conocido la
manipulación de la que
ha sido objeto su novela
Llueve sobre La
Habana, por parte
del Sr. José Luis Muñoz,
de nacionalidad
española.
Llueve sobre La Habana
es el título de una
novela de Julio Travieso
Serrano, publicada por
primera vez en Cuba en
2004, y que a partir de
esa fecha ha contado con
sucesivas ediciones y
traducciones a otros
idiomas, incluida una
publicación en España,
en 2009, por la
Editorial Renacimiento.
El tema de su novela
Julio Travieso Serrano
lo extrae de los
conflictos que el
llamado “período
especial” —período que
comprometió a casi toda
la década del 90—,
suscitó en la realidad
cubana. Conflictos
condicionados por una
situación extrema de
supervivencia, sin
precedentes en Cuba, que
provocó una acentuación
de la marginalidad y el
surgimiento de una moral
a tono con la
excepcionalidad del
período. Para convertir
esos conflictos en
verdadero material
literario, además de
tener talento y
sensibilidad, habría que
haberlos vivido en carne
propia, o, al menos,
haber permanecido en la
Isla parte de esa etapa,
para lograr ser un testimoniante
comprometido y sufriente
de aquella realidad
inédita para los
cubanos.
En cambio, la versión
del Sr. Muñoz lo que
hace es encabalgase en
el tema y el ambiente de
Travieso Serrano para
elaborar un texto que
desmiente todo lo que de
él se dice en las notas
de solapa de La Página
Ediciones. Una vez
leída, fácilmente se
concluye que no conoció,
ni siquiera
tangencialmente, el
drama de aquel período,
y mucho menos la
idiosincrasia idiomática
del habanero. El
resultado es un amago de
literatura que, con una
clara motivación
política, se burla de la
miseria material y
humana, revela los
rezagos de una
mentalidad retrógrada y
pone en evidencia una
visión humillante de los
cubanos.
Llueve sobre La Habana
de Julio Travieso
Serrano conquistó un
inmediato éxito desde su
presentación, y ha sido
objeto de una amplia
difusión internacional,
gracias también a una
prolífica crítica en
relación con sus
valores. No es de
extrañar, entonces, que
hubiera podido servir de
“inspiración” para
otros propósitos, pues
nos resulta muy difícil
creer que por generación
espontánea haya
aparecido otro texto con
título igual y tema
parecido, y que, además,
haya sido promovido como
si resultara inédito
desde un lugar, como en
Miami, donde un sector
recalcitrante que vive
de la política se aferra
a cualquier acción que
arremeta contra Cuba y
los cubanos que viven en
la Isla.
Las leyes
internacionales de
derecho de autor
protegen la originalidad
de los títulos de las
obras, como parte
integrante de las
mismas. Solo por eso, el
título de la segunda
Llueve sobre La Habana
pudiera considerarse un
caso de plagio.
Pero visto de manera
general, una vez
conocida la edición de
La Página y cotejada con
la cubana, realizada por
la Editorial Letras
Cubanas, no queda otra
cosa que afirmar que el
Sr. Muñoz ha hecho un
burdo reacomodo de los
temas de la novela de
Julio Travieso Serrano,
todo lo cual constituye
una verdadera
falsificación. |