La exteriorización
de sus sitios
En mi país que se
llama Cuba hay un
pez que se llama
manjuarí.
Y los muertos de mi
familia regresan
sobre el lomo de
las
vacas regresan a su
segundo
lugar
que es mi país a
morirse
de
veras sobre el lomo
manso
del
manatí.
Allá va y le apetece
hoy mismo a una de
las mujeres de
mi
familia: rauda
tentada por un
aroma casi carnívoro
y casi todavía
feraz, luego es la
tierra: unas
pencas sencillas
unos chubascos
que
llevan de manera
natural a
la
conversación casi en
silencio
entre los miembros
de una familia:
y
luego las terrazas
vivas o muertas
sur
es sur la primavera
corresponde
al
lado oeste Cuba es
una nación de
breve norte invierno
parco a la que
vinieron mis
familiares de su
dispersión a la
continuidad de su
dispersión de
lugares con bigas
de tres caballos
altos espejos
blancos cuya figura
familiar es
el armiño.
En principio, la
idea del aire la
somera idea del
movimiento
por
encima del
acontecimiento
elimina
la
torpe idea de una
historia: esto,
mis
muertos lo
confirman.
De una u otra
enfermedad luego de
los ciclos luego del
cuerpo
que
roto en mi país
dicen que
cancanea, estos
muertos no
proliferan sino se
ubican: en
una
isla en un
determinado
momento en que la
tierra aireada
por
nuestra lombriz de
tierra
perfecta pues ella
es perfecta
recibe
encaja el cuerpo de
cualquiera de mis
seres queridos
sea
quien sea o quien
fue o será
o
seré: yo no presto
importancia
a la muerte pues amo
la tierra
colorada como amo la
hoja de los
vegueros la flor que
en mi país
llaman guajana amo
el carbón
vegetal que en el
brasero calentó
a mis antepasados
mis seres de
aire migratorio.
Uno de mis
familiares murió un
veintisiete de marzo
de
mil novecientos
ochenta y seis
es carbón vegetal
guajana es
hoja de veguero:
feraz, en su
isla.
Por su alma una
secuencia, si hay.
Esto es del tiempo
esto es del
transcurso pero las
vegas
suaves
matizan un poco la
geografía
visible
con su flor de
tabaco o si
ellos
vienen o llegan de
otro sitio
geográfico hablarán
del pedrisco
que
golpea los techos a
dos aguas
de las
casas o el rombo
cortante
de la
nieve que golpea en
el
pedrisco
el lomo de las
yeguas.
Qué más da de dónde:
la isla en su forma
es una isla.
Nos vamos o
regresamos no
sabemos exactamente
que es mucho
todo
esto no hay para qué
alterarse:
la
forma de una isla es
de
configuración
tautológica como el
que
dice aquí nací aquí
sobre el
lomo de
alguna palabra como
yagua
manjuarí
vengo del norte me
disperso
regreso
a morir con o sin
norte pues
poseo
la prerrogativa del
aire en
ausencia
de cualquier otro
tipo de
movimiento.
A ella conmemoro.
Vamos a abrir la
mesa ella va a
servir: quince
deudos observamos
de pie
una hogaza algo
deteriorada
de forma
andrógina sonoro pan
a
caramillos
aroma a cinamomos.
José Kozer:
(La Habana, 1940).
Escritor
cubano
nacido en
La Habana
pero radicado en los
EE.UU. desde
1960. Ha
publicado más de 50
libros, la gran
mayoría de poesía,
aunque entre ellos
también se
encuentran diarios y
narrativa. Se le ha
clasificado dentro
de la estética
neobarroca. Ejerció
durante tres décadas
como profesor de
literatura hispana
en
Queen College
de
New York.
Entre sus obras se
encuentran Padres
y otras profesiones.
Nueva
York. Ed.
Villa Miseria.
Por la libre.
Nueva York. Ed.
Bayú-Menoráh. Y
así tomaron posesión
en las ciudades.
Ámbito Literario.
Barcelona.
Jarrón De Las
Abreviaturas.
México. Ed.
Premiá. Sa.
Carece de causa.
Buenos Aires. Ed.
Último Reino.
Réplicas.
Selección y prólogo
de Víctor Fowler.
Matanzas, Cuba. Ed.
Vigía. Colección del
Estero. Ánima.
México DF. México.
FCE. Un caso
llamado FK.
México DF. México.
Ed. Sin nombre.