El efecto electoral

El gobernador de la Florida Rick Scott declaró, pese a que no las tiene todas consigo, que su ley prohibiendo al estado y los gobiernos locales hacer negocios con empresas que tengan vínculos comerciales con Cuba entrará en vigor el primero de julio.

Y sobre ello el mejor comentario lo ha hecho la vocera anticubana Ninoska Pérez: “Los políticos ahora pueden escoger entre darles los contratos a compañías que hagan negocios con la dictadura castrista o perder el voto cubano”.

Así todo queda más claro: si algo no preocupa a los hacedores de la ley, son los cubanos a ambos lados del estrecho de La Florida. La ley es solo eso, un chantaje a los políticos, una amenaza electoral.

(c) LA JIRIBILLA. 2012