La Habana. Año XI.
12 al 18 de MAYO de 2012

Correo Canal RSS Canal en Twitter Facebook Flirck You Tube

 

BÚSQUEDA AVANZADA   . . .

ENLACES

SUSCRIPCIÓN
 
 

 
Jamila Medina Ríos
(Holguín, 1981)
 

Islarmadillo

Bajo el ojo del huracán
en la fauce abierta del Caribe las islas se anillan como gusanos
con ojos alargados de carnero
a la deriva como carne de cañón

islas balando
desraizadas

islas violetas

isla como el morado de la zarzamora
isla como la malva
–artificial y hermafrodita
como la lila
–degollada
islas filosas de coralina
–que se cortan al combarse
blandas como el sargazo
–como el lagarto por debajo
islas de índigo
–líquidas como anémonas.

Hay una isla fugando
imitativa
isla girándula
el armadillo calvo, el armadillo gordo como un cerdo
que baja
por galerías en la tierra
su cueva en espiral como sus huesos
–un hueco redondo, un huevo–
es su blasón en la corteza.
El armadillo en la humedad
y el armadillo en la sombra de la tarde
...... expandido.
La cópula un segundo
ensimismarse, solo el esfuerzo de un suave tirón
de carne
trunca.

Bajo la luz ultravioleta / que ennegrece la plata
mirándose en las aguas de lavanda
quién pudiera pescar la joya blanca de la primavera.


Cascanueces o salto mortal de manatí


Una hebra tirando de un carrete de hilo
un filo
acaso indefenso
solitario
que gira y tensa y va a enredarse en la maraña.

Así mi cuerpo-alud entrando en el amor
así jalándote
con la mano rapaz que descapulla
con la boca-cuchilla
que haría de Dios una descabezada mantis
un rescoldo
un muñón
un deslenguado eunuco.

En un salón de espejos y laberintos reflejados
el llanto locuaz del manatí
del cuerpo-madeja, el abatido tiovivo
penden hilos pegajosos de araña o de pelele
en la garganta y las narices —demoradas—
traigo un río de gusanos
un remolino de víboras
ensimismado el cuerpo se revuelca en sí
una boca espumosa persiguiendo una cola.

Cuando grazno erizada de preguntas
y brinco como el carnero
como veleta en pánico
no se descaman los hilos
no se parte la nuez
que queda dada a tu saliva
brillante
como una perla al centro de las valvas
como un ojo expectante
una nariz que aceza
el corazón de la col.

El pólipo
se te deshace solo entre los labios
cuando rozas
para explicarme tu estrategia:
cae el cuerpo y cae —sin fuerzas—
la cabeza.

Con las castañas de los dientes
con el pulso muerto
extirpas
el ramillete de sangre
¿qué mayor importancia lleva un coágulo?

Sé que arrasas trituras diluyes deslíes sorbes
los centros blandos de mí
los lechos de los ojos
las cuencas de las rótulas
toda raíz nudo que mane
encerrado en las valvas de la col.

Qué torres
levantarás donde se alzaba el dedo engarrotado
el eje de la espiral del caracol
cuando retires las pinzas:
tus manos-cascanueces
tu tembloroso cetro.
Qué reinos
levarás en la explanada
que queda quieta
balbuceante
esperando el embate.
Con qué ríos repoblarás los lechos
cuando sorbas lo seco
y yo dance todavía
enceguecida entre espejos
creyendo huir o que entras
en mi ingenio de hilos.

Qué desierta la noche del festín:
un armadillo
como una langosta abierta al medio
descansando en la mesa.

 

Tomado de Alas Cuba


Jamila Medina Ríos: Poeta, narradora y ensayista. Graduada de Licenciatura en Filología, perteneció al grupo Vórtice, y cursó el Taller de Técnicas Narrativas del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso en 2002. Fue editora y codirectora de la revista Upsalón, de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana. En la actualidad funge como editora de Unión.

 
 
 
 
.
© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2012.