“La
solución no puede
ser impedir el
desarrollo a los que
más lo necesitan. Lo
real es que todo lo
que contribuya hoy
al subdesarrollo y
la pobreza
constituye una
violación flagrante
de la ecología. (…)
Si se quiere salvar
a la humanidad de
esa autodestrucción,
hay que distribuir
mejor las riquezas y
tecnologías
disponibles en el
planeta. Menos lujo
y menos despilfarro
en unos pocos países
para que haya menos
pobreza y menos
hambre en gran parte
de la Tierra. (…)
Cesen los egoísmos,
cesen los
hegemonismos, cesen
la insensibilidad,
la irresponsabilidad
y el engaño.”
Fidel Castro, Río
de Janeiro, 1992.
Ahora, veinte años
después, inspirados en
aquellas palabras de
Fidel, en el reciente
encuentro que sostuvo
con un grupo de
fundadores de nuestra
red y en su llamado a
seguir luchando sin
descanso por salvar la
especie humana,
conscientes de que el
egoísmo y la ceguera de
los poderosos seguirán
bloqueando toda
iniciativa asociada a
las verdaderas
soluciones, circulamos
este MENSAJE ANTE LA
CUMBRE RÍO+20 a los
demás capítulos y
miembros de la Red En
defensa de la humanidad
y a otros movimientos
sociales,
organizaciones, redes y
personas que no están
dispuestos a aceptar el
modelo suicida que se ha
impuesto al mundo ni
nuestra extinción como
destino fatal.
Debemos exigir por todos
los medios a nuestro
alcance ante el sistema
de organismos
internacionales de las
Naciones Unidas:
1. Que la Cumbre RÍO+20
parta del análisis del
estado de cumplimiento
de los compromisos
asumidos en la Agenda 21
y los Principios
acordados en la Cumbre
Mundial sobre Medio
Ambiente y Desarrollo de
Río de 1992 y reiterados
en la Conferencia de
Johannesburgo.
2. Refutar la pretensión
de sustituir el enfoque
en torno al cumplimiento
de los principios del
desarrollo sostenible y
de los objetivos de
desarrollo del milenio
por las nuevas tesis
planteadas en torno a la
“economía verde”.
Rechazar este concepto y
cualquier otra forma de
explotación por parte
del poder transnacional
y exigir un abordaje
multisectorial y
multidimensional del
enfrentamiento a la
crisis.
3. Condenar la
privatización de los
recursos naturales y
toda forma de
mercantilización de la
naturaleza. Reconocer y
valorar la concepción
integral de la vida de
las culturas originarias
y de los principios de
solidaridad, igualdad,
complementariedad y
reciprocidad en que se
basan alternativas como
el Buen Vivir y otras,
para la relación
armónica con la
naturaleza y la
supervivencia de la
especie humana.
4. Reconocer la urgencia
de colocar la defensa de
los derechos de nuestra
especie y de la
naturaleza como eje
central de las
negociaciones e
instrumentos normativos
internacionales en
detrimento de los
derechos del capital.
Desde esa perspectiva,
reconocer la necesidad
de un tribunal penal
sobre el ambiente.
5. Que se condenen las
guerras, las políticas
imperiales y la carrera
armamentista como las
mayores agresiones al
medio ambiente y a la
preservación de la
especie humana, tanto
por sus consecuencias
directas como por los
gastos incalculables que
provocan. Estos recursos
bien podrían utilizarse
para solventar los
principales retos
sociales y
medioambientales que
enfrenta la humanidad.
Que se denuncie el
carácter suicida de los
arsenales nucleares y se
demande su eliminación y
prohibición absoluta.
6.
Que las autoridades
públicas asuman como
obligación principal
aplicar un enfoque
basado en los derechos
de sustentabilidad,
bienestar y progreso de
la sociedad, y se
reivindique la
responsabilidad
inexcusable de los
gobiernos de
proporcionar servicios
esenciales para la vida
a la totalidad de los
ciudadanos. Que cambien
radicalmente los
indicadores de
desarrollo y progreso
para que tengan en
cuenta los costos
ambientales, la equidad
social y el desarrollo
humano.
7. Que se reconozca como
imprescindible la
transformación de los
patrones de producción,
consumo y distribución
del ingreso. La búsqueda
de acumulación creciente
de ganancias y la
orientación de la
producción en función de
la demanda solvente y no
de la necesidad social,
propia del sistema
capitalista, no puede,
ni podrá nunca, generar
igualdad, eliminar la
pobreza, ni garantizar
un desarrollo armónico
con la conservación del
medio ambiente. La
urgencia real de migrar
hacia tecnologías no
contaminantes no puede
reducir los análisis a
aspectos meramente
tecnológicos.
8. Que el principio de
responsabilidades
comunes pero
diferenciadas,
reconocido en la
Declaración de Río, se
traduzca en reales
mecanismos de
financiación,
flexibilidades y
políticas de acceso a la
tecnología y el
conocimiento para los
países más necesitados y
en obligaciones
ineludibles para los
países industrializados.
9. Denunciar el cínico
“discurso limpio” de las
potencias del Norte que
intentan hoy inculpar a
los países del Sur
mientras ocultan su
responsabilidad
histórica y presente en
el atraso de las
tecnologías de esos
países y en la
deformación de sus
economías y favorecen
las operaciones “sucias”
de las transnacionales
en el Sur. Las marcas y
patentes “verdes” deben
ser denunciadas como un
renovado y peligroso
mecanismo de
reafirmación de la
dominación hacia todos
los países
tecnológicamente
dependientes.
10. Que la Cumbre se
pronuncie por la
imprescindible
evaluación precautoria
de las tecnologías según
sus impactos sociales y
ambientales. Debe
gestarse con urgencia
una Convención mundial
para el control de
tecnologías nuevas y
emergentes, basada en el
principio de precaución
y la evaluación
participativa.
11. Denunciar la llamada
obsolescencia programada
y que se favorezcan las
tecnologías que atiendan
a la máxima vida útil de
los productos,
beneficien la
estandarización, la
reparación, el reciclaje
y un mínimo de desechos,
de manera que se
satisfagan las
necesidades humanas con
el menor costo
ambiental.
12. Condenar el control
del comercio mundial por
las transnacionales y el
papel de la Organización
Mundial del Comercio (OMC)
en la imposición de
acuerdos que legitiman
la desigualdad y la
exclusión e impiden el
ejercicio de políticas
públicas soberanas.
Promover acciones
concretas para lograr un
intercambio comercial
más justo, y en armonía
con los requerimientos
medioambientales.
13. Acordar medidas
concretas para frenar la
volatilidad de los
precios de los alimentos
y la especulación en los
mercados de productos
básicos, como medio
indispensable para
combatir el hambre y la
pobreza.
14.
Denunciar la compra
masiva de tierras en
países del Sur por parte
de potencias extranjeras
y multinacionales para
explotar sus recursos
naturales o dedicarlos a
proyectos que
comprometen el medio
ambiente o el equilibrio
de sus ecosistemas.
15. Promover un convenio
marco para la
responsabilidad
ambiental y social de
las empresas y
legislaciones nacionales
que condenen prácticas
nocivas y abusivas de
las mismas, teniendo en
cuenta el carácter
transnacional de sus
operaciones.
16. Promover acciones de
control sobre la
publicidad comercial, la
incitación al consumo
desmedido y la creación
de falsas necesidades,
sobre todo los dirigidos
a la infancia y la
juventud, y establecer
en cambio políticas de
impulso a la publicidad
de bien público, que
constituya fuente de
información y prácticas
sustentables.
17. Que se realice un
firme pronunciamiento en
favor de orientar la
educación y la ciencia
en beneficio del
desarrollo humano y no
en función del mercado,
basada en una nueva
ética del consumo que,
sin sacrificar lo
esencial de las
satisfacciones
materiales, rechace los
productos fruto de
prácticas ecológicamente
agresivas o del trabajo
esclavo y de otras
formas de explotación.
18. Promover la revisión
y modificación del
sistema de propiedad
intelectual vigente, a
la luz de las
negociaciones
medioambientales, la
agenda de lucha contra
el cambio climático y
los derechos humanos, de
modo que pueda
facilitarse la
transferencia de
tecnologías y
conocimientos prácticos
ambientalmente sanos, o
el acceso a ellos.
19. Exigir a la
Organización Mundial de
la Propiedad Intelectual
(OMPI) como organización
del sistema de Naciones
Unidas, que enfrente la
urgente necesidad de un
cambio de paradigma en
torno a la investigación
científica internacional
y el conocimiento, de
manera que, dejando a un
lado los mecanismos de
mercado, fomente la
necesaria colaboración,
la investigación
coordinada y la difusión
y aplicación de sus
resultados a gran
escala. Que se
implementen por esta
organización los
mecanismos necesarios
para propiciar en el
menor tiempo posible una
transición energética
efectiva y las medidas
de mitigación del cambio
climático.
20. Que se promueva una
reevaluación integral
del sistema de
gobernanza ambiental
existente, que ha
demostrado ser incapaz
de frenar la catástrofe
ecológica, y se sienten
las bases de uno nuevo,
inclusivo,
auténticamente
democrático y
participativo, que se
dirija a las causas
profundas de la crisis,
y sea capaz de promover
soluciones reales a
estos problemas para las
actuales y futuras
generaciones. Generar un
nuevo Contrato Social en
nuestros países y a
escala internacional.
Para apoyar el texto
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invitamos a hacerlo
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electrónica:
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Un abrazo solidario,
Coordinación de la
Red de
Intelectuales,
Artistas y
Luchadores Sociales
en Defensa de la
Humanidad
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