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LA JIRIBILLA
UNA ESQUINA QUE BAILA
Lo importante de esta escuela es que se ha mantenido a lo largo de los años como un pilar dentro de la enseñanza de ballet en
Cuba
Toni
Piñera
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La Habana
Desde muy temprano, "diminutos" bailarines de la Escuela Elemental de Ballet
Alejo Carpentier de L y l9, en el Vedado, ocupan el inmenso portal que se transforma en un escenario donde desatan sus ánimos artísticos. En el tiempo, los transeúntes que por allí pasan, han sido, sin saberlo, afortunados espectadores, que han visto en su génesis, a importantes figuras de la danza cubana...
Ravel, Chaikovski, Mozart, Bach, Prokofiev, Lecuona..., un rico collage musical matiza cada día hasta los más recónditos rincones de la escuela y de las calles aledañas. En las aulas, los cuerpos se mueven a su compás. Son elegantes las poses y hay brío en el baile. Los jóvenes sudan y dejan sus energías en cada movimiento. La voz de los profesores compite con la música:
"¡cabeza, empeine, brazo hacia arriba...!".
Para Silvia Rodríguez, la directora, desde hace 30 años,
es un día más "que no deja de tener su encanto". Al año de graduarse (l969) llegó allí y desde entonces ha pasado por todos los puestos hasta llegar a la dirección. No ha sentido pasar el tiempo, está feliz, y no es para menos. En los Concursos de Academias de Ballet, la escuela ha acaparado muchas de las medallas disputadas en la primera categoría.
-"Si no es un record, como dicen los deportistas, es un buen average. De una forma u otra, en el mismo certamen, la mayoría de los participantes comenzaron a despuntar como niños talentosos en este lugar en su primer nivel de estudio. Sin contar que casi todo lo que se mueve actualmente dentro del BNC y otras compañías de danza han pasado por esta escuela".
¿La importancia de la Alejo Carpentier para la danza cubana? Aunque viene de muy cerca la respuesta... " Esta es realmente la primera escuela de arte creada con la Revolución. En el año l962 surge la Escuela Nacional de Ballet, pero a imagen y semejanza de esta. En investigaciones recientes tuvimos en nuestras manos aquella resolución por la que se forma esta academia en l96l, junto con un plan de estudios y una nueva concepción de lo que es la enseñanza artística".
Pero lo importante de esta escuela es que se ha mantenido a lo largo de los años como un pilar dentro de la enseñanza de ballet en Cuba. Es la institución de primer nivel de Ciudad de La Habana, y al mismo tiempo el centro metodológico para todas las escuelas de primer nivel en el país: se entrenan a los profesores, se imparten seminarios. "Además de que como está en la capital, muy cerca de la sede del
BNC, se nutre en ocasiones de profesores, bailarines de esa compañía, amén del trabajo unido con la Escuela Nacional de Ballet. Todo ello ha caracterizado a la escuela como de primera línea en América Latina.
-¿Cómo es la selección?
-La responsabilidad de la escuela, desde el primer nivel, es la selección que se vuelve a repetir a los cinco años de estudio, bajo otras condiciones. "Aquí se selecciona el 'material' que llega de la calle (el niño virgen), por condiciones físicas, sicológicas y hasta fisiológicas. Se hacen pruebas antropométricas, ortopédicas, y la de musicalidad y ritmo. Luego es por escalafón, y curso tras curso, es eliminatoria en los cinco años. En el último, sólo van a pruebas de ingreso de nivel medio aquellos que han obtenido 85 puntos en la última prueba".
En la Escuela Elemental Alejo Carpentier se enseñan y desarrollan los principios técnicos de la danza, sin olvidar lo artístico, y continúan su perfección en la de nivel medio, donde se le da más importancia a lo artístico-estético. "Aquí se enseña a pensar, se
desarrolla destreza, tenacidad, habilidades, vocación".
-¿Qué problemas inciden en la enseñanza del ballet?
-Uno de los aspectos negativos es que la Escuela elemental y la de nivel medio no radican en el mismo lugar, refiere la directora. De ahí que al no ser una misma institución "no se pueda proyectar en lo nacional e internacional, como un centro de formación completa. Amén de que no se está aprovechando al máximo la capacidad de nuestros maestros, que por estar en locales separados tenemos dificultades con determinadas disciplinas, y no podemos darnos una mano".
Actualmente la escuela cuenta con 54 trabajadores, de ellos 43, son profesores, técnicos auxiliares y personal de apoyo ( sonido, vestuario...). A pesar de las dificultades los resultados son alentadores, pero cuanto cuesta. Para el último concurso, contó la directora, se trabajó desde las 7 y 3O de la mañana hasta las 8 de la noche. Y son niños de 9 a l4 años, y que como es una escuela provincial viven en barrios lejanos, además de que no pueden dejar de lado los estudios de primaria o
secundaria. "Realmente se necesita mucha vocación en esta carrera. De los niños, profesores y padres".
Para Silvia Rodríguez esta escuela ha sido la vida... "La profesión de enseñar más que bailar. Pienso que ha desempeñado un papel fundamental en mi vida, no me concibo sin ella. Sin enseñar, son muchos años, yo llegué de l6 y jugaba con las niñas en aquella época, hoy día somos mujeres que tenemos casi la misma edad. Han pasado los años, y la academia me sirvió para formarme, tanto en lo técnico como en lo humano".
-Después de varias décadas aquí, ha visto varias generaciones de bailarines cruzar por estas tablas, que hoy día son primeros bailarines, solistas, cuerpo de baile de importantes agrupaciones.
¿ Cómo ve la actual generación. Es mejor o peor ?
- Indiscutiblemente en los últimos l5 años, la escuela se ha desarrollado mucho en lo técnico y en lo artístico. Y en ello han influido muchas cosas. Los profesores somos más maduros que hace 25 años, y algo importante, que la especialidad de ballet en Cuba es estable: los
maitres, profesores, ensayadores han convivido durante mucho tiempo con las distintas generaciones, y eso ayuda. Sobre todo a recoger esa experiencia y verterla.
Por eso la escuela ha podido responder realmente al nivel técnico que hay en el mundo. Y este desarrollo se debe al trabajo metodológico que han realizado muy inteligentemente los fundadores de la Escuela Cubana de Ballet, sus primeros bailarines, los
metodólogos en las escuelas, que es una escuela completa sin resquebrajamientos. Y para las academias, Ramona de Saa es quien ha dirigido este trabajo porque se ha mantenido en contacto con el
BNC, Alicia Alonso, Fernando, las cuatro joyas, Joaquín
Banegas, Silvia Marichal, este contacto permite que la perdure la escuela.
Por eso es tan vital resolver los problemas más acuciantes de la especialidad, pues si no se hace ahora, puede peligrar esto, que más que un logro artístico-estético, diría que es un logro de una nueva política cultural.
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