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LA JIRIBILLA
DETRÁS DE LA FACHADA
Muchos fueron sus personajes en teatro, cine, radio y TV, varias décadas de actuación lo convirtieron en uno de los actores cómicos cubanos más populares de todos los tiempos. Cualquier intento de síntesis biográfica quedaría limitada en este espacio. Por ello dejemos que sea el propio Enrique Arredondo quien nos ayude a recordarlo desde sus memorias...
Enrique
Arredondo
Arturo Liendo me propuso para Detrás de la fachada, a pesar de varias opiniones contrarias. Alegaban que yo no encajaría en un programa con pinceladas de actualidad.
Liendo se enfrascó en esa lucha y me impuso en el elenco.
Y fue Liendo quien concibió el tipo de Bernabé. Le puse todo mi entusiasmo, estudiaba el personaje tratando de sacarle el mayor partido, y poco a poco, fui entrando en el corazón del programa. Más tarde, las opiniones contrarias fueron cambiando. Es justo señalar que esas opiniones no eran de mala fe; pensaban que un actor dedicado toda una vida al teatro vernáculo, no era el indicado para Detrás de la fachada. Esto sucedía en los primeros meses de 1969; pero a los tres o cuatro años, ya yo estaba en el corazón de toda Cuba, y que me perdonen esta vanidad.
Muchos televidentes se identifican tanto con los programas, que a veces los llevan a la realidad. Algunos llegan a pensar que Cuca y Manolo, o Monga y Bernabé, son casados en la vida real, o que son ciertas las controversias entre Consuelito y yo. Otros, más imaginativos, afirman que yo estoy locamente enamorado de Consuelito y ella me desprecia olímpicamente. Igual sucede cuando en un programa, Consuelito me echa con el rayo.
En repetidas ocasiones, Consuelito ha recibido cartas rogándole que no me maltrate tanto; ignorando que fuera del programa, ambos nos llevamos bien y que nos une, desde hace años, una formidable amistad. Pero, ¡así es el público!
Tomado
de su libro de memorias La vida de un comediante.
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