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LA
JIRIBILLA El espectáculo La magia de la danza o La magia
de la Alonso como muchos prefirieron llamarlo devino
verdadero intercambio cultural entre ambos pueblos.
“Esta gira fue especial. Sirvió para compartir
nuestro amor con el pueblo norteamericano que tanto lo
necesitaba –aseguró. Estamos muy contentos con el
recibimiento que nos dieron. Algunas salas estaban
cerradas y otras tenían muy poca asistencia de público,
pero nosotros trabajamos a teatro lleno todo el
tiempo.” En
medio del momento convulso que vivió los Estados Unidos
luego del derribo de las torres gemelas, el ballet de
Cuba pudo haber cancelado o aplazado el contrato, pero
no lo hizo pues como dijera la prima ballerina assoluta
“Era en este momento cuando más lo necesitaban”. La
compañía y la escuela, fundadas en 1948, dotaron a la
Isla de una técnica y un estilo propios mereciendo por
ello reconocido lugar entre las más prestigiosas
escuelas del mundo. "Casi puedo asegurar que en la
historia del mundo del arte, el lugar del Ballet de Cuba esta
garantizado, más que ningún otro ballet del mundo. No solo
estamos dispuestos a mantenerlo –afirmó—, sino a
ayudar a los demás, a todos los que lo necesiten.
Tenemos bailarines, maitres, profesores, en diferentes países,
demostrando lo aprendido en nuestra escuela. Este
respeto lo ganamos a fuerza de mucho trabajo". Fragmentos
de Giselle, La bella durmiente del
bosque, Cascanueces, Coppelia, Don Quijote y
El lago de los cisnes,
y la muy aplaudida escena de Sinfonía de
Gottschalk, obra de la propia Alicia, se
incluyeron en el espectáculo que gozó de
excelente acogida. La crítica especializada
evaluó de prometedor al cuerpo de baile y a su vez
destacó el
rigor técnico de las individualidades presentes en la
gira. Nombres como Viengsay Valdés, y Víctor Gilí,
Hayna Gutiérrez y Joel Carreño —recientemente
promovido a primer bailarín—, Lorna Feijóo y Óscar
Torrado, Laura Hormigón y Nelson Madrigal, ganaron para
nuestro país expresiones de ¡Viva Cuba! y ¡Bravo!, escuchadas a lo largo de todo el periplo una y otra vez.
“Cuando el Ballet Nacional de Cuba va de gira siempre
lleva el mismo deseo de bailar, de llevar su arte a
otros pueblos, comentó Alicia a la prensa cubana. Esta gira ha
sido el broche de oro para demostrar que nuestra escuela
está entre las mejores del mundo”. En
exclusiva a La Jiribilla aseguró que habrá
otras visitas de la compañía a los Estados Unidos,
“sobre todo porque el público ha pedido que
regresemos pronto. De inmediato, iremos a China, luego a
España, Italia, Grecia, Inglaterra. Regresaremos para
el Festival Internacional de Ballet de La Habana
en el que pensamos compartir con muchas personas de
otros ballets y escuelas del mundo interesadas en
participar. A final de año regresaremos a Italia, a
Venecia". Próximamente,
el ballet cubano llevará su arte hasta las provincias
afectadas por el huracán Michelle. El recorrido se
inicia este fin de semana en el Gran Teatro de la Habana
e incluye Matanzas, Ciego de Ávila y Santa Clara. Alicia
—quien ha confirmado que desde los tiempos de gatear ya bailaba—, está muy próxima a ser homenajeada por las
instituciones culturales de la Isla por el aniversario
70 de su debut artístico. Para el 21 y hasta el 29 de
diciembre se prepara un amplio programa que abarca la proyección
por el ICAIC de materiales inéditos de la bailarina, un
concierto de Jorge Luis Prats en el Teatro Amadeo Roldán,
el recital de la Orquesta de Guitarras con la batuta de Jesús
Ortega y una gala en el Gran Teatro de La Habana
dirigida por Roberto Blanco. Ella,
prolongada y repetida en tantas generaciones de
bailarines cubanos prometió vivir doscientos años, y
para hacerlo posible, su único secreto, compartido con La
Jiribilla parece ser "amar la vida”. |
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