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LA
JIRIBILLA
UNA CANCIÓN CON TODOS Y PARA TODOS
"Quise hacerle un himno a la paz, la justicia y la igualdad en el que participaran todos los géneros de la música popular cubana", afirma
Leonel Limonta, autor del Canto por la paz que se ha convertido en
una de las melodías más escuchadas por el nuevo año.
Joel del Río |
La
Habana
Un mes después de que tuviera lugar la catástrofe del 11 de septiembre, un grupo de artistas cubanos, por cierto entre los más relevantes, se reunieron para interpretar una suerte de
Canto por la paz, a ritmo de música salsa, cuyo autor, Leonel Limonta, se confiesa en paz con la paz y consigo mismo, luego de haber conseguido tan alta convocatoria entre el talento musical de la Isla. Además, su tema ha devenido una suerte de himno auspicioso para recibir el 2002 desde la proposición de una nueva mentalidad. Quisimos conversar con Limonta para que nos contara las interioridades de una idea musical bastante novedosa en nuestro medio, al menos en cuanto a su vocación integradora, universalista y ecuménica.
--¿Cómo surgió la idea del disco y del video Artistas cubanos por la
Paz, en los cuales participan un conjunto de relevantes intérpretes cubanos?
--El primer paso fue proponerle la idea a la disquera, a Bis Music, que la aceptaron de inmediato. En ese mismo momento llamamos a Victor Torres, director de musicales de la TV, quien facilitó las cámaras y el estudio para grabar el video clip. Poco después conseguimos con Sono Caribe el estudio para preparar el disco. Bis Music se dio a la tarea de citar más de cuarenta artistas de todos los géneros y de muy diversas generaciones. Más del noventa por ciento de los que inicialmente pensamos respondieron a esta idea. El arreglista fue Adalberto Domínguez, pero yo quería que se respetara la versión original de Haila y que cambiara lo menos posible, el tiempo de la canción es el mismo por ejemplo. Pero está claro que un texto entre tantos intérpretes algo cambia, porque cada quien le pone su bomba particular. Usamos el mismo
background con la instrumentación grabada y le añadimos las voces. Decidimos que Haila iniciara el desfile de voces e hiciera la última guía, continúan Sarah González a dúo con Ramón Fabián Veloz, siguen Beatriz Márquez e Isaac Delgado, después vienen Omara Portuondo y Yumurí, así se fue concatenando y salió todo. Finalmente participaron 55 artistas, diez de los cuales tienen momentos como solistas, los demás se integraron al coro con tremenda sencillez y sin ningún afán de protagonismo.
--¿Cómo lograron repartir el texto entre vocalistas tan distintos
y de estilos tan marcados?
--La repartición la hicimos entre varios productores y yo. Los dos primeros versos
("Todos estamos pidiendo que en la nueva era, se respire el buen sentido de la
libertad") se los dimos a Haila como la dueña de la versión original. Hablamos entonces con Sarah González a ver si le interesaba, como figura de la Nueva Trova que ha sido, hacer el fragmento que continúa
diciendo "que se acabe la injusticia, que termine la
maldad", y cierra a dúo con Ramón Fabián diciendo
"el mundo merece la felicidad". Después, le preguntamos a Omara si estaba de acuerdo en entrar a continuación con
"si conseguimos tener esa nueva moneda, que nos permita el consumo de lo
elemental". Ella aceptó hacerlo pero me preguntó lo que yo quería decir con aquello de la "nueva moneda". Le expliqué que me refería a una moneda universal que permitiera la igualdad de todos y el acceso también de todos a las cosas elementales de la vida humana. Omara lo comprendió e hizo su texto, acompañada por Yumurí."
-A pesar de ser un tema eminentemente salsero, se decidió que participaran creadores de otros estilos...
--"Yo quise que estuvieran incluidos la elite de la música popular bailable junto con la Vieja Trova santiaguera, los cancioneros, los trovadores, lo que está pasando con los más jóvenes en agrupaciones como Vocal LT, Tres de La Habana, en fin, todos los géneros. Pensamos que Haila, la intérprete original del tema, y la que abre el desfile de voces, tiene una tesitura muy alta. A partir de ahí buscamos una media, pero tratando de no bajar demasiado. Por eso preferimos usar los vozarrones de Compay Segundo y Pío Leyva en el coro. De este modo logramos vincular artistas de los más diversos géneros: salseros como Rojitas, boleristas y cancioneras como Omara, Beatriz, Anaís Abreu, mucha gente joven como Haila, Tania, Michel Maza, la gente de la Charanga, Ramoncito, Yumurí y veteranos como los que mencioné ahora mismo. Queríamos incluir incluso más gente, pero hubo que prepararlo todo en una semana y así se quedaron algunos fuera.
En algùn momento se suma a esta conversación Ramón
Fabián Veloz, explicando los porqués de su presencia: "A mi me tocó cantar con Sara González, con quien ya he cantado otras veces, aquel tema de
La Guantanamera y La canción de los CDR. A ella me une una amistad de muchos años, además de que, más allá del
género que se trate, siempre nos ha unido el amor por la música cubana, no importa el mensaje que esta tenga. Bis Music me pidió participar en este proyecto, algo que para mi fue un honor. Poder compartir con todas esas personalidades y jóvenes talentos que están aquí en Cuba, aunque a veces no nos vemos. Ese fue nuestro granito de arena por la paz. Algo que pienso le hace falta a este mundo de hoy que anda tan revuelto".
Luego de conversar con Limonta y con Ramoncito, decidimos también preguntarle a Yumurí sobre los matices y el carácter de su participación, así como otras generalidades del proyecto. Cuenta el popular músico:
--"A Omara le tocaban los dos versos relativos a todo eso de la nueva moneda, pero yo llegué después y no sabían qué darme, pero hay que decir que el reparto se hizo también por las tesituras. Entonces decidieron ponerme a dúo con ella, yo en la primera parte y ella en la segunda. A mí me quedaba muy alto y a ella muy grave, por lo que tuvimos que seguir una lógica melódica y una lógica también de registro. Por eso también es que Beatriz canta a dúo con Isaac. Ante una convocatoria como esta nadie quiere ser protagonista. Solamente estar dentro de algo así ya es importante.
"Yo conocía la canción desde antes por habérsela escuchado a Haila, pero luego del 11 de septiembre adquirió un nuevo sentido. Bis Music me llamó, y como conozco y respeto la obra de Limonta, pues llegué a la hora en que me citaron sin saber a quiénes encontraría allí. Y lo primero que me vino a la mente cuando vi aquel gentío fue preguntarme cómo iban a organizar aquella locura. Entonces se organizó por tandas, cada grupo hizo su ensayo con muchísima espontaneidad y profesionalismo. Todo el mundo fue acomodando a sus posibilidades la canción de Haila respetando la melodía. El texto no alcanzaba para todo el mundo y por eso se recurrió a los dúos y a los coros. Creo que quedó un producto lógico y coherente desde el punto de vista musical e interpretativo. Con esto se vuelve a demostrar que la música cubana es una sola, desde niños lo mismo escuchamos a la Aragón que al Benny o algo de filin. Esa es nuestra herencia y no se puede parcelar ni dividir. A la hora de elegir los dúos jamás se le ocurrió a nadie unir a Paulito con Adalberto o con Isaac porque eran salseros, no hubo ningún tipo de divisiones".
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