LA JIRIBILLA
EL REGRESO DE UN PREMIO 

"Este premio va a contribuir también a que la Casa de Las Américas ocupe el lugar que durante décadas ocupó en la literatura infantil en el continente". Reflexiones de uno de los jurados del premio Casa de Literatura infantil.


Enrique Pérez Díaz | La Habana

Me parece verdaderamente importante que la Casa de las Américas recupere un premio como el de literatura infantil que no estimula al usual libro del marketing sino obras que representan las identidades nacionales de cada uno de estos países. En esta ocasión hemos tenido la oportunidad de juzgar 151 originales procedentes de Cuba, Argentina, Perú, Uruguay, Bolivia, Puerto Rico, Chile, Colombia, Ecuador y esto es verdaderamente valioso en el sentido de buscar una diversidad. Los participantes se han presentado en poesía, teatro, cuento, sobre todo novela algo sin dudas muy significativo porque refleja de alguna manera una recuperación de ese género que otrora estaba un poco en desventaja en relación a otros.
Otra cuestión que quisiera destacar es que el premio ha evidenciado una vez más que los autores se están preocupando de temas cada vez más arriesgados en la literatura para niños. Es decir, no se trata de aquellos libritos exclusivos para niños que ubicaban a sus protagonistas en un contexto idílico, paradisíaco, sino todo lo contrario, se están ocupando de temas difíciles. Temas como el divorcio, la muerte, la incitación sexual del niño, la represión, la sátira contra el poder, etc, en cualquiera de estos países.
Eso traduce un despertar y, de alguna manera, no supedita esa literatura a un público determinado sino que la hace objeto de atención de cualquier otro tipo de lector. 
Creo que si, por ejemplo, el bestseller hoy en el mundo que es Harry Potter gusta tanto a los adultos es porque, independientemente de que se nutre de numerosos valores de la literatura inglesa tradicional y lo hace con una fórmula bien lograda de alguna manera también se dirige al público adulto. Rescata todo aquello que ya llevan los adultos en su acervo como es todo ese misticismo de magos y brujas que responden a un canon, rescata una crítica muy mordaz al mundo de los mayores y a la vez es una historia que se estructura en el relato típico de la pandilla de niños acompañadas de un animal.
Este premio va a contribuir también a que la Casa de Las Américas ocupe el lugar que durante décadas ocupó en la literatura infantil en el continente. No podemos olvidar que hay escritores muy importantes de la región que recibieron este premio como puede ser el caso de Ana maría Machado que hoy en día es premio Andersen (2000), como puede ser el caso de los cubanos Dora Alonso, Julia Calzadilla, Nersi Felipe, Edith Vián, Gumersindo Pacheco, Emilio de Armas, Omar González y otros autores del continente como Gilberto Rembón de México, Carman Barzi de Puerto Rico que tienen una obra destacada.
El hecho de que ahora se haya vuelto a convocar y de que se piense seguir convocando me parece verdaderamente importante en todo este contexto. Al premio se cita también en un momento difícil para la edición no solo en Cuba sino en el mundo y esto quizás no le permita desarrollarse idealmente e impida publicar las menciones o establecer una colección continuada con reimpresiones. Pero, sin dudas, el hecho de que haya tenido lugar nuevamente me parece muy importante.


© La Jiribilla.
La Habana. 2002
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