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LA
JIRIBILLA
NORTEAMÉRICA DESCONOCE A MARTÍ
"En Estados Unidos se desconoce a Martí"
comentó a La Jiribilla el investigador
norteamericano Ivan Albert
Schulman, de visita en La Habana,
quien reconoció una "conexión personal -académica y
emotiva- al descubrir a Martí a mediados del siglo XX".
Jorge Sariol |
La
Habana
El investigador norteamericano Ivan
Albert Schulman dictó una conferencia en el Centro de
Estudios Martianos, a propósito
del Coloquio Internacional Cultura y Libertad:
Proyecto emancipador martiano, clausurado este
viernes en La Habana.
El título de su exposición ha sido La vida es la
ancha arena: de la pintura a la poesía, una
excelente (re)afirmación de la esencia
plástica en la lírica modernista
de
José Martí a partir del poema Pollice Verso,
pieza capital de sus Versos libres.
Sobre el por qué de las
percepciones -y perspectivas- de Martí,
ante el cuadro homónimo del pintor francés
Jean - León Gérŏme;
sobre los paralelos de la arena del circo romano, sobre
la vida y la muerte, la libertad y las decisiones, serán
leídas y estudiadas en la conferencia de Schulman, que
aquí reproduce La Jiribilla, como una prueba de
la inagotable fuente de conocimiento y goce estético que
sigue proporcionando la fecunda obra martiana.
"En Estados Unidos se desconoce a Martí"
comentó a La Jiribilla el investigador
norteamericano Ivan Albert
Schulman, de visita en La Habana,
quien reconoció una "conexión personal -académica y
emotiva- al descubrir a Martí a mediados del siglo XX".Según
sus propias palabras, en sus estudios de pregrado "en
más de diez cursos avanzados de literatura hispánica en
que me había matriculado, ninguno de mis profesores
había mencionado el nombre de Martí".
Ello lo ha movido a suscribir la idea de su maestro
Manuel Pedro González, al considerar la lectura de la
producción martiana como "obligatoria para los
ciudadanos de nuestro descentrado mundo contemporáneo".
Por consiguiente es todavía el Dr. Schulman el más
ferviente martiano entre los norteños. Desde que en 1945
Andrés Iduarte desarrolló la investigación Martí,
escritor hasta la fecha no pasan de 40 los trabajos
de doctorado en Norteamérica, incluyendo la tesis de
doctorado Simbolism and Color in the work of José
Martí, presentado en 1959, por el propio Schulman.
La gran mayoría de los autores tienen nombre -y
apellidos- con aire latino.
-¿Cuánto han cambiado las circunstancias desde
entonces?
-No ha cambiado mucho. Desde
aquellos años en que comenzaron a escribirse tesis
doctorales sobre Martí, solo se han escrito exactamente
39 investigaciones en las
universidades norteamericanas.
El problema es que Martí no es una figura conocida
porque hay muy pocas traducciones y la mayoría son
malas.
-¿Es, en el fondo, un caso de omisión o simple
desconocimiento?
-No es un proceso consciente,
no. Hay gentes en Estados Unidos
que saben quién es Martí, pero
solo lo conocen como figura histórica y no literaria,
pero el resto no ha tenido acceso a sus obras. Estamos
tratando - yo, al menos- de corregir esto.
Este verano, el gobierno norteamericano
por primera vez ha conseguido
fondos para estudiar un tema
cubano. Será un seminario sobre las obras de Martí con
cuatro semanas en Tampa y una semana aquí en Cuba.
Se ha estructurado para profesores universitarios
-25 en total- quienes después enseñarían en sus clases,
además de contribuir a la difusión de la obra martiana.
-¿Cómo explicarse tantos años de exclusión en un
ambiente académico tan abierto como el norteamericano?
-Es un problema complejo. En
las universidades norteamericanas
hay muchos cursos sobre temas latinoamericanos, sobre
todo de literatura hispanoamericana. Las autoridades
académicas no se inmiscuyen en las particularidades. Los
profesores que imparten los temas introductorios tienen
libertad para escoger, sin embargo, aún entre los
llamados especialistas en esta
literatura hay cierta tendencia a no incluir a Martí,
sencillamente porque hay un desconocimiento de su obra.
Lo que necesitamos en este momento es romper ese círculo
vicioso y por eso me parece muy importante este
seminario del que hablaba.
Se trata de convencer a los profesores universitarios
para que enseñen a los jóvenes de nuestro país a conocer
la obra de Martí.
-¿Conoce de la recepción que ha tenido la idea? ¿Qué
habría que hacer para que tenga feliz término esta y
otras ideas similares?
-Fueron recibidas muchas
solicitudes para este seminario.
Naturalmente se cuenta con el compromiso de esos
profesores para incluir en sus cursos lo recibido en el
seminario y difundir la obra de Martí.
En principio servirá para remediar esa falta.
-Dice usted, remediar, y suena un tanto
descorazonador...
-Bueno, es que no todo se
consigue de golpe. Nuestras acciones incluyen
actividades con motivo del sesquicentenario del
natalicio, en el 2003, y que estará dirigido no solo al
ámbito académico sino también al gran público.
Creo que a la larga va a
cambiar esta situación, pero es cierto que Martí es una
figura realmente desconocida en Estados Unidos.
-La publicación de la edición crítica por el Centro
de Estudios Martianos es un hecho. Cuando estaba en los
albores, dijo usted que tenía muchas esperanzas...
-Mantengo la esperanza.
Sucede que, por ejemplo, se están tramitando las formas
de vender en Estados Unidos los volúmenes de esta
edición crítica. Es de suma
importancia hacerla circular porque no hay textos.
-¿Entrar en el mercado del
libro norteamericano no será una tarea muy titánica?
-Una vez hecho el arreglo
para la venta, estoy seguro de
que todas las bibliotecas universitarias comprarán la
Edición Crítica. Cuando el gran
público tenga acceso a las obras será posible no solo
que lo conozcan sino que lo comprendan. Pongo por
ejemplo las crónicas martianas sobre Estados Unidos.
Muchos verán que las observaciones realizadas en la
segunda mitad del siglo XIX, son
aplicables a la situación política y económica hoy día.
Yo creo que el público norteamericano está preparado.
A pesar de que muchos hablan de
la muerte del libro hay lectores en E.U.
Uno va a las librerías y ve
personas comprando libros, incluso hay colas. Claro, no
siempre es la mejor "literatura", pero es importante que
haya lectores.
Estoy trabajando en un libro a partir del análisis de
textos y pinturas porque me interesa la relación entre
las artes visuales y la obra martiana, pero además en la
obra de otros modernistas. No ejerzo ya
la docencia. Estoy jubilado, exacto, pero no retirado.
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