El derecho de ser uno mismo«El
cine es un espejo y nuestros pueblos tienen derecho a
contemplar en las pantallas su propia imagen y no la que
nos han impuesto los poderosos medios de difusión de
otras partes del mundo», dijo
Pino Solanas en una de las plenarias del II
Congreso Cultura y Desarrollo La Jiribilla | La HabanaLa defensa de la diversidad, la identidad y la memoria colectiva de los países del Tercer Mundo ante la homogeneizadora avalancha de la seudocultura de masas producida por la industria del entretenimiento estadounidense fue una de las preocupaciones esenciales del II Congreso Cultura y Desarrollo que tuvo lugar en La Habana del 4 al 7 de junio.
Durante
cuatro días de mesas redondas, plenarias y
conferencias, destacadas figuras de la cinematografía
latinoamericana como la actriz mexicana María Rojo y
los directores Fernando Pino Solanas (Argentina),
Gabriel Reti (México), Pastor Vega (Cuba) y Jorge
Sanjinés (Bolivia), entre otros, reclamaron el derecho
de los pueblos latinoamericanos a desarrollar sus
propias cinematografías. La
mayoría de los participantes en la comisión Cultura y Cine Latino propusieron
aunar esfuerzos para abrir una
brecha ante la totalitaria dictadura impuesta por Hollywood que le permita a las
naciones del Sur la posibilidad de crear su propia imagen. «El cine es un espejo y nuestros pueblos tienen derecho a contemplar en las pantallas su propia imagen y no la que nos han impuesto los poderosos medios de difusión de otras partes del mundo», apuntó Pino Solanas en una de las plenarias. Otro tanto sucedió en el resto de los debates donde, tanto los más de 200 participantes extranjeros como sus anfitriones de la isla, volvieron una y otra vez sobre la necesidad de utilizar el rescate de lo mejor y más puro de nuestras tradiciones como una suerte de dique ante la banalidad del mercado, la cotidiana manipulación de la información, la contaminación de la publicidad comercial o el anacronismo de estructuras arquitectónicas que desfiguran el perfil de nuestras ciudades. De igual forma, los promotores, investigadores, funcionarios culturales y creadores reunidos en La Habana coincidieron en la importancia del uso de las nuevas tecnologías para, además de conservar y mantener sus raíces, aprovechar las ventajas de medios como la internet para dar a conocer sus obras, ideas y modos de vida. |
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