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LA
JIRIBILLA
GUITARRA EN MANO
La
solución inmediata a nuestra trascendencia como
generación nueva, es la de seguir guitarra en mano,
venciendo a los molinos de vientos, vencerlos con
nuestras canciones urgentes, canciones del alma.
Samuel
Águila|
La
Habana
Hablar de la trova y su trascendencia
internacional, teniendo en cuenta el tiempo que me tocó
vivir a mí y a mis compañeros de generación, es
realmente difícil.
Sinceramente, nunca me he puesto a pensar en tal
trascendencia, si aún no somos capaces de tener una
trascendencia nacional (y eso no es por falta de talento
y calidad en las propuestas artísticas). En estos días
donde ya sabemos que al arte lo controlan, dirigen y
vetan las trasnacionales del disco, donde lo banal
impera en las disqueras, en estos días donde no
encuentro más opción que ser nosotros mismos productores
de nuestra propuesta… es muy difícil saberse
trascendiendo.
Aún cuando existen canales alternativos (Internet,
pequeñas productoras independientes, la Tropa Cósmica)
el trovador de mi generación está muy distante de esas
posibilidades, más cuando nacionalmente no están creados
dichos canales alternativos.
Los que me conocen saben que no soy un hombre de
espíritu pesimista. Creo, como Vicente ha dicho, como
dijo Silvio una de estas tardes, que el trovador no debe
nunca dejar de cantar, dejar de convencer, de batallar,
de seguir sus sueños. Creo que somos ese espíritu
aventurero que quiere cambiar al mundo y a su gente. En
todos los tiempos, esto ha tenido un precio y el
nuestro, el más sagrado es el de sobrevivir, el de no
dejarnos vencer (no caernos de la tabla), es el de
seguir con ese legado ancestral de los Sindos, Coronas,
Matamoros, Silvios, Vicentes, Teresitas, Santiagos,
Varelas… que hoy por suerte en nosotros se transforman
manteniendo viva la esencia del trovar.
La solución inmediata a nuestra trascendencia como
generación nueva, es la de seguir guitarra en mano,
venciendo a los molinos de vientos, vencerlos con
nuestras canciones urgentes, canciones del alma; es
seguir por esta Isla y por el mundo insistiendo para que
el hombre se dé cuenta de que: sí hay una voz nueva, a
pesar de los detractores que nos apuntan con el dedo
izquierdo.
Pues citando al maestro:
“La verdad no ha existido jamás
todo depende de la hora de hablar
y cuando acabe este canto
a pensar cada cual
lo que le dé su real gana
sea bien o sea mal
porque si no
¿para qué es que se canta
sino para revolver todo el cantar?”
Creo que nuestra trascendencia será esa, el lograr… por
lo mucho, intentar salvar, cambiar el mundo.
Sigamos sin descanso y que el tiempo diga la última
palabra, sigamos sin descanso a construir un nuevo sol y
nuestra trascendencia.
Palabras pronunciadas en la Mesa Redonda “Trascendencia
internacional de la trova”.
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