|
LA
JIRIBILLA Pero en este año el cine cubano, o más bien la imagen fílmica de la Isla, no se reduce a la lista antes esbozada. Entre algunos otros títulos que cabe mencionar, han atraído poderosamente la atención dos títulos: Rosa La China, coproducción hispano-franco-cubano-portuguesa, dirigida por la chilena Valeria Sarmiento, y Machín, toda una vida, largometraje documental que no hace mucho presentara sus cartas credenciales en España. Es posible, casi seguro, que ambos recorran amplio periplo internacional, y que además puedan ser vistas, en diciembre en el festival habanero. Machín, toda una vida, contiene, en noventa minutos, no solo la biografía cronicada de uno de los más célebres cantantes cubanos del siglo XX, sino que además cuenta con la presencia testimonial —por supuesto del propio Machín— de Sara Montiel, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Antonio Gala y Manuel Vázquez Montalbán. La participación cubana no se circunscribe al tema mismo, sino que también el filme fue editado por Nelson Rodríguez, uno de los mejores montadores del cine de habla hispana, autor de la sintaxis fílmica que convirtiera en clásicos a Lucía y Memorias del subdesarrollo, entre muchos otros. El filme de Nuria Villazán (joven directora muy vinculada a la Isla) intenta reconstruir la memoria afectiva de dos o tres generaciones de españoles y cubanos, memoria afectiva habitada por canciones que Machín supo interpretar como nadie, en particular la famosa Angelitos negros. Por otra parte, se reconstruye en palabra e imagen la historia de un cantante radicado en España desde los años cuarenta y cincuenta, y que allí fuera adorado cual ídolo. Por otra parte, Rosa La China es un filme retro, parcialmente filmado en Cuba y con la participación de algunos importantes actores nuestros. El rol titular corre a cargo de Luisa María Jiménez, muy popular en la Isla por su participación en populares telenovelas (Sol de batey, El año que viene, Las huérfanas de Obrapía) y en la reciente Santa Camila de La Habana Vieja, una actualización de la obra teatral de Brene. Rosa La China toma en parte su argumento, atmósfera y otros componentes, de la zarzuela compuesta por Ernesto Lecuona y estrenada en 1932, la misma época a que se remite la película. El 21 de agosto se estrena el filme en la cartelera francesa, y pocos días después pasará por las exclusivistas pantallas del festival de Venecia, dentro de la sección Contracorriente. Comparte protagonismo con Luisa María Jiménez, el experimentado actor español Juan Luis Galiardo, que en varias ocasiones ha visitado la Isla, algunas de ellas en función de trabajo, como ocurrió cuando el rodaje de esta coproducción, y antes, cuando se puso a las órdenes de Orlando Rojas para protagonizar Papeles secundarios.
La imagen
Cuba, en el séptimo arte, ya trasciende con mucho el
fenómeno ocasional de Buena Vista Social Club, y
parece prorrogarse en el tiempo y el espacio. |
|
|